El sistema de lamas permite adaptar la pérgola a cada momento. Puedes cerrarlas para conseguir sombra, abrirlas parcialmente para suavizar el calor o colocarlas en una posición que favorezca la ventilación natural.
Esta regulación resulta especialmente útil en zonas donde el sol cambia de intensidad a lo largo del día. No tienes que elegir entre estar completamente cubierto o totalmente expuesto, sino que puedes encontrar el punto exacto de confort.



















